En esta época me ha tocado ver cómo las personas se declaran ateas, y lo dicen con orgullo, no creo en la iglesia católica, ni en dios ni en nada. Muy bien, ahora me pregunto, entonces por qué toman vacaciones de semana santa y por qué toman vacaciones de navidad, si son fechas religiosas, ¿eso no es ser hipócrita o convenenciero?
Digo o me pregunto.
martes, 30 de marzo de 2010
miércoles, 24 de marzo de 2010
Desventajas de la edad
Entiendo que a los veinte años uno se sienta como el rey del mundo, así como Leonardo DiCapprio en Titanic, y que la belleza física, la fortaleza y la creencia de inmortalidad estén al máximo, así como cierta soberbia. Es decir, todavía puedes ser, eres como un ser en formación que puede o aspira a ser algo, alguien, en su máxima expresión.
Pero me desvío, lo que quiero decir es que me asombra cuánto aire de superioridad puede existir en los veiteañeros que piensan que los de treinta años ya estamos viejos y casi acabados. Y todavía he escuchado alguno que afirma que los treinta son los peor que les puede pasar, casi como morir.
Hace rato un compañero de trabajo dijo que a los treinta iba a dar el viejazo.
Lo asombroso es que un día -si es que llegan- llegará el espantoso día en que cumplan 30, entonces qué harán, ¿se suicidarán? Yo no recuerdo haber pensado en que la década de los treinta años era lo peor que me podría pasar. Lo cierto es que junto con mi hermana esperábamos el "acontecimiento" porque nuestra entrada a esa década sería a partir de la década del 2000 en adelante, así que nos causaba expectación.
Ya lo he contado en alguna ocasión pero mi cumpleaños número 30 coincidió con la "caída" de las Torres gemelas y por cierto, me deprimí. A lo mejor finalmente sí me pegó o fue todo en conjunto.
Sí, estoy indignada contra los "veinteañeros" aunque mi mejor y peor venganza es que el tiempo pasa por todos, incluyéndome.
Pero me desvío, lo que quiero decir es que me asombra cuánto aire de superioridad puede existir en los veiteañeros que piensan que los de treinta años ya estamos viejos y casi acabados. Y todavía he escuchado alguno que afirma que los treinta son los peor que les puede pasar, casi como morir.
Hace rato un compañero de trabajo dijo que a los treinta iba a dar el viejazo.
Lo asombroso es que un día -si es que llegan- llegará el espantoso día en que cumplan 30, entonces qué harán, ¿se suicidarán? Yo no recuerdo haber pensado en que la década de los treinta años era lo peor que me podría pasar. Lo cierto es que junto con mi hermana esperábamos el "acontecimiento" porque nuestra entrada a esa década sería a partir de la década del 2000 en adelante, así que nos causaba expectación.
Ya lo he contado en alguna ocasión pero mi cumpleaños número 30 coincidió con la "caída" de las Torres gemelas y por cierto, me deprimí. A lo mejor finalmente sí me pegó o fue todo en conjunto.
Sí, estoy indignada contra los "veinteañeros" aunque mi mejor y peor venganza es que el tiempo pasa por todos, incluyéndome.
jueves, 18 de marzo de 2010
Me gustaría...

Muchas veces me gustaría, pero es imposible, lo reconozco...
Cuando cometes un error hacer click en control + z y volver al estadio anterior de la equivocación. Así como en las computadoras, bueno, si tienes mac manzanita + z...
Mover la nariz como Hechizada y que quedes vestida en un segundo e igualmente que todo el desorden de la casa quede arreglado...
Al menos en la ciudad de México tener disponible un helicóptero para evadir el tráfico diario.
Que el día tenga más de 24 horas para que el tiempo te alcance mejor o...
Que no necesitemos dormir para poder hacer todo lo que se quiere llevar a cabo...
Que por ósmosis podamos digerir los libros y que además podamos apreciar la belleza de las construcciones y que disfrutemos de la historia o la información o la belleza de las palabras.
Que pudiéramos entender todos los idiomas de manera nata...
Que nos aliviáramos de cualquier enfermedad con sólo desear estar bien...
Y bueno, tantas cosas más que me gustaría agregar, como una bolsa de la que siempre saliera dinero y que éste jamás se terminara, caminar un poco y estar en otro país sin necesidad de pasaportes, dinero e identificaciones...
martes, 9 de marzo de 2010
Mi canción
Desde que tengo como veintitantos años me he identificado con una canción. Lo contaré: desde adolescente era fan de U2 y pasé mi juventud entre Boy, War, Joshua tree, Unforgettable fire y Rattle and hum, amaba y estaba enamorada de Bono y me sentía como una total activista (recibía propaganda de Amnistía internacional y firmé contra la violación sistemática y feroz contra las mujeres en la guerra de Bosnia-Herzegovina), aunque estos sentimientos y actitudes fueron desapareciendo con el tiempo.
También mi aprecio por U2 y mi amor por Bono. Si alguien lee mi perfil suscribo que me quedé en algún lugar de mi gusto por U2, creo que en su álbum Achtung baby, al que considero, claro desde mi punto de vista, en el último álbum que me gustó de ellos.
Pero a qué viene a todo esto. Pues a que en la mañana estaba contenta, digamos que feliz. Era una mañana bella, soleada, estaba amaneciendo, se veían las nubes (me encantan las nubes tanto como las estrellas, la luna y los árboles) y se sentía el fresco de lo que más tarde sería un día caluroso, sí, ya está llegando la primavera. La cuestión es que siempre que estoy así, contenta, tengo pensamientos mórbidos acerca de cuánto durará la felicidad, siento como una ligera opresión de que pase algo, así como cuando en una película de acción o de intriga sabes que va a pasar algo malo. Así me siento, así he sido. Y entonces me acordé de mi canción, una que me define y que es de U2, se llama "Until the end of the world".
WE ATE THE FOOD, WE DRANK THE WINE
EVERYBODY HAVING A GOOD TIME
EXCEPT YOU
YOU WERE TALKING ABOUT THE END OF THE WORLD
EVERYBODY HAVING A GOOD TIME
EXCEPT YOU
YOU WERE TALKING ABOUT THE END OF THE WORLD
(Comimos y tomamos vino, todo el mundo se la estaba pasando bien, excepto tú, tú hablabas del fin del mundo)
Me enorgullezco de que sea mi canción, y forma parte del último disco completo que me gustó del grupo (Achtung baby como ya mencioné), aparte forma parte del soundtrack de una película del mismo nombre de Wim Wenders. Aunque ahora que estoy leyendo sobre la canción descubro que habla sobre Jesucristo y Judas Iscariote, vaya yo no me siento como Judas el que traiciona, sino como una persona que cree que está a merced del mundo o del destino o de la vida o de la muerte, alguien que desconfía.
martes, 2 de marzo de 2010
Mary and Max, una película recomendable
Ayer vi una película hermosa y triste, de ésas que ves en un estado particular de humor y te hace llorar a mares.
Se llama Mary and Max. ¿De qué trata? De la amistad entre una niña australiana sin amigos, cuya madre es alcohólica y su padre se la pasa trabajando, de clase baja y un hombre de 40 de Nueva York, depresivo, ansioso, incapaz de relacionarse con la gente, hipersensible, judío, quienes se cartean a lo largo de los años.
Y qué me pareció? Es una película fuerte, muestra la soledad de ambos personajes, la enajenación, la disfunción familiar, la incomprensión, no es una película fácil, a pesar de que es de animación y los personajes y el arte sean hermosos (disculpen la incorrección en los términos pero los desconozco), no es un filme de final feliz y adulcorado (como los que me gustan a mí) aunque es conmovedor, realizado con sensibilidad, que te hace reflexionar, políticamente incorrecto, y que esté contado de manera deliciosa. Me pareció una película muy buena, creo que es de ésas películas que compraría aunque no me guste comprar dvds. Igual y exagero, pero a mí me encantó. ¿Tal vez porque me identifiqué con los personajes?
Me hizo llorar tanto que hasta los ojos me quedaron inflamados. En inglés las voces estuvieron a cargo de Philip Seymour Hoffman como Max, Toni Collette como Mary (cuando ésta crece) y Eric Bana.
Creo que no mencioné que son amigos por correspondencia, pues la historia tiene lugar en 1979, así que no había correo electrónico.
Se llama Mary and Max. ¿De qué trata? De la amistad entre una niña australiana sin amigos, cuya madre es alcohólica y su padre se la pasa trabajando, de clase baja y un hombre de 40 de Nueva York, depresivo, ansioso, incapaz de relacionarse con la gente, hipersensible, judío, quienes se cartean a lo largo de los años.
Y qué me pareció? Es una película fuerte, muestra la soledad de ambos personajes, la enajenación, la disfunción familiar, la incomprensión, no es una película fácil, a pesar de que es de animación y los personajes y el arte sean hermosos (disculpen la incorrección en los términos pero los desconozco), no es un filme de final feliz y adulcorado (como los que me gustan a mí) aunque es conmovedor, realizado con sensibilidad, que te hace reflexionar, políticamente incorrecto, y que esté contado de manera deliciosa. Me pareció una película muy buena, creo que es de ésas películas que compraría aunque no me guste comprar dvds. Igual y exagero, pero a mí me encantó. ¿Tal vez porque me identifiqué con los personajes?
Me hizo llorar tanto que hasta los ojos me quedaron inflamados. En inglés las voces estuvieron a cargo de Philip Seymour Hoffman como Max, Toni Collette como Mary (cuando ésta crece) y Eric Bana.
Creo que no mencioné que son amigos por correspondencia, pues la historia tiene lugar en 1979, así que no había correo electrónico.
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